Un espacio para psicólogas que también necesitan ser cuidadas
Este blog lo escribo para ti, psicóloga.
Para ti que acompañas, sostienes, escuchas y regulas… y que muchas veces haces todo eso olvidándote de ti.
Psicologia Compassiva nace de una convicción profunda: no hay una buena práctica psicoterapéutica si la psicóloga no está cuidada, regulada y presente.
Y este blog es una extensión viva de esa mirada.
Aquí comparto reflexiones que surgen del Modelo de Psicoterapia Integradora Compasiva, de la clínica real, de la experiencia personal, de los errores, las dudas, los límites y los aprendizajes que atraviesan el oficio de acompañar a otras personas en su dolor.
No escribo desde un lugar experto que lo sabe todo.
Escribo desde dentro del proceso, con honestidad y responsabilidad profesional.
¿Qué encontrarás en este blog?
En este espacio encontrarás textos que hablan de:
- el cuidado de la psicóloga como parte de la ética profesional
- el cuerpo, la regulación emocional y el sistema nervioso
- el trauma, el vínculo y las partes internas
- el MPIC aplicado a la vida real
- los límites, el cansancio, la duda y la humanidad en consulta
Son escritos pensados para acompañarte, no exigirte.
Para ayudarte a parar, revisar, respirar y volver a ti cuando el ritmo aprieta o la responsabilidad pesa.
No busco ofrecer respuestas cerradas, sino abrir espacios de conciencia, poner palabras a lo que muchas sentimos y pocas veces decimos.
Un mismo espacio, dos lenguas
Este blog está disponible en castellano y catalán, porque acompañar también es respetar la lengua desde la que pensamos, sentimos y nos expresamos.
Puedes acceder a la versión que te resulte más cercana:
Ambas versiones comparten la misma esencia: una psicología más humana, más consciente y más compasiva con quien acompaña.-…
…Una última cosa
Este blog no pretende enseñarte cómo ser mejor psicóloga.
Pretende recordarte que ya lo eres cuando te escuchas, te cuidas y te tratas con respeto.
Si algún texto te acompaña en un momento difícil, si te ayuda a poner un límite, a bajar el ritmo o a sentirte menos sola en la profesión, entonces este espacio tiene sentido.
