Una guía ética, humana y profesional para cuidarnos mientras cuidamos
En Psicología Compassiva creemos que no existe una buena práctica psicoterapéutica sin el cuidado de la psicoterapeuta.
Este decálogo nace de la experiencia clínica, de la práctica del MPIC, y del compromiso con una psicología humana, responsable y sostenible.
El Decálogo de derechos y compromisos de las psicólogas compasivas es una herramienta para:
- recordarnos desde dónde queremos ejercer la profesión
- poner palabras a los límites, necesidades y valores que a menudo olvidamos
- sostener una práctica alineada con el cuidado, la responsabilidad y la ética
No es un documento normativo ni una exigencia externa, sino una brújula interna.
¿A quién va dirigido este decálogo?
Este recurso está pensado especialmente para:
- Psicólogas clínicas
- Profesionales en formación
- Psicólogas que trabajan con trauma, vínculo, mindfulness, ACT, compasión o enfoques integradores
- Cualquier profesional que sienta que cuidarse también forma parte de su responsabilidad profesional
¿Qué encontrarás en el decálogo?
El documento recoge dos grandes ejes complementarios:
1. Derechos de las psicólogas compasivas
Derechos que nos recuerdan que:
- somos humanas
- podemos equivocarnos y aprender
- tenemos derecho a descansar, poner límites, dudar y pedir apoyo
- no es necesario ser perfectas para ser buenas profesionales
2. Compromisos de las psicólogas compasivas
Compromisos que nos ayudan a:
- escuchar el cuerpo y regularnos
- revisar desde dónde intervenimos
- adaptarnos a cada paciente sin perdernos
- formarnos, supervisarnos y pedir ayuda
- relacionarnos con nosotras mismas desde el respeto y la compasión
Juntos, derechos y compromisos sostienen una práctica más segura, coherente y humana.
📥 Descargar el documento
(Puedes utilizarlo como recordatorio personal, llevarlo a supervisión, trabajarlo en equipo o simplemente releerlo cuando aparezca el cansancio o la duda.)
Una invitación
Este decálogo no pretende decirte cómo debes ser como profesional.
Pretende recordarte que cuidarte no es un lujo, es una responsabilidad terapéutica.
Si resuena contigo, te invito a hacerlo tuyo, adaptarlo a tu práctica y dejar que te acompañe en tu camino profesional.
